Cuando somos pequeños, pensamos en crecer, aunque en realidad, no eramos conscientes de que era la mejor época, no había que preocuparse por nada, todo era un juego de niños, un siempre enfado consistía en 'Pues no te invito a mi cumpleaños'
Ahora según pasan los años, te das cuenta de cosas, que la mayoría tienden a ser todo una mierda, y en esta mi adolescencia hay pocas cosas que me sujetan, pero esas cosas si que tienden a ser grandes; infitinitas ♥
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